Ibiza es famosa por la fiesta, pero tiene mucho más. Un casco histórico Patrimonio de la Humanidad, calas de agua turquesa, atardeceres de leyenda y la vecina Formentera a un paso. Esta guía cubre la otra cara de la isla.
Cómo moverte
Conviene alquilar coche para llegar a las calas y los miradores; las distancias son cortas. Hay vuelos y ferris constantes desde la península y desde Denia.
La ruta
Empieza por Dalt Vila, la ciudad alta amurallada: murallas renacentistas, la catedral en lo alto y vistas al puerto. Dedica una tarde a las calas (Cala Comte, Cala Salada, Cala d'Hort) y reserva el atardecer para Es Vedrà desde Cala d'Hort o para el Sunset Strip de San Antonio. No te pierdas un mercadillo hippy (Las Dalias, Punta Arabí).
Formentera
A media hora en ferry, la isla vecina tiene playas de agua caribeña como Ses Illetes. Es la excursión imprescindible: un día entero o medio.
Y la fiesta
Si vienes a ello, las discotecas más famosas del mundo —Pacha, Ushuaïa, Amnesia, Hï— y las fiestas en barco están en su salsa de junio a septiembre.
Cuándo ir
Mayo, junio y septiembre para playa y calma; julio y agosto para el ocio a tope y los precios más altos.
En una frase
Ibiza es Dalt Vila, calas turquesa, Formentera y atardeceres de postal; la fiesta es solo una parte. En dos o tres días ves ambas caras.