Girona se ve bien en un día. Su casco antiguo es compacto y se recorre a pie, así que en una jornada entran la catedral, El Call, las casas del Oñar y un paseo por la muralla. Es la excursión clásica desde Barcelona, pero merece quedarse a comer y a ver el atardecer sobre el río.
Cómo llegar
En AVE desde Barcelona en 38 minutos (varias frecuencias al día). La estación está a 15 minutos andando del casco antiguo. Eso la hace perfecta para ir y volver en el día, aunque combina muy bien con la Costa Brava.
La ruta de un día
Empieza cruzando el Pont de les Peixateries para la foto de las casas de colores del Oñar. Sube a la Catedral por su escalinata monumental (escenario de Juego de Tronos), entra a ver la nave gótica más ancha del mundo y recorre El Call, una de las juderías medievales mejor conservadas de Europa. Baja a los Baños Árabes y el monasterio de Sant Pere, y termina paseando por lo alto de la muralla carolingia, con vistas a los tejados y la campiña.
Dónde comer
Girona es capital gastronómica (aquí está El Celler de Can Roca). Sin reserva imposible, pero hay tabernas excelentes en el Barri Vell y la Rambla de la Llibertat. Prueba un buen arroz o cocina del Empordà.
Lo que NO recomendamos
- Cruzar el casco antiguo en 10 minutos. Merece pararse: cada calle tiene historia.
- Ir solo a por las fotos de Juego de Tronos. La ciudad es mucho más que un set.
- Saltarte la muralla. Es el mejor mirador y casi nadie sube.
En una frase
Girona en un día es piedra medieval, color sobre el río y una catedral de cine. Si te sobra tiempo, la Costa Brava y el Teatro-Museo Dalí de Figueres están a media hora.