Tarragona es una ciudad media de la Costa Daurada —unos 135.000 habitantes—, a una hora de Barcelona, y guarda el mayor tesoro romano de Cataluña. Fue Tárraco, capital de la Hispania romana, y de aquella época conserva un conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad.
Su monumento estrella es el Anfiteatro Romano, asomado al mar, pero la ciudad entera es un museo al aire libre: el circo, el foro, las murallas y, a las afueras, el acueducto de les Ferreres (Pont del Diable). Todo coronado por la Catedral medieval y el Balcó del Mediterrani, el mirador sobre el puerto.
A pocos kilómetros, en Salou, está PortAventura World, uno de los mayores parques de atracciones de Europa con Ferrari Land, el gran reclamo familiar de la costa. Tarragona se ve bien en uno o dos días y combina historia, playa y ocio.
La mejor época es la primavera y el otoño; el verano suma las playa
