Santiago de Compostela es la capital de Galicia —unos 100.000 habitantes— y uno de los grandes destinos de peregrinación del mundo desde hace mil años: aquí termina el Camino de Santiago, ante la tumba del Apóstol.
Todo gira en torno a la Catedral y a la Plaza del Obradoiro, donde los peregrinos ponen fin a su viaje. Alrededor se extiende un casco histórico de piedra, soportales y plazas, Patrimonio de la Humanidad y uno de los mejor conservados de Europa. No te pierdas el Mercado de Abastos, el segundo lugar más visitado, ni la vista de las torres desde el parque de la Alameda.
Santiago es además puerta de Galicia: cerca quedan las Rías Baixas, la Costa da Morte y A Coruña. La ciudad se ve bien en uno o dos días, y es famosa por su ambiente estudiantil y su gastronomía (pulpo, marisco, tarta de Santiago).
La mejor época es de mayo a octubre; el clima gallego es lluvioso, así que lleva siempre algo de abrigo y paraguas. En años Xacobeos (cuando el 25 de julio cae en domingo) la afluencia se dispara.
